Su carro de compras está vacío

CIUDADES INTELIGENTES: GOBERNANZA, RETOS Y LIDERAZGO

Compartir:

CIUDADES INTELIGENTES: GOBERNANZA, RETOS Y LIDERAZGO

Entrevista al Dr. Mitchell Kosny

-ENGLISH VERSION LINES BELOW- 

 

Por Luz María Correa C.

Editora general - Publicaciones CCCP

 

El Dr. Mitchell Kosny es un reconocido experto a nivel mundial en planificación urbana y gobernanza. Fue director (actualmente director asociado) de la Escuela de Planificación Urbana y Regional de la Universidad de Ryerson en Toronto, Canadá. Cuenta con una destacada trayectoria de participación en el Gobierno de Toronto, al igual que en el área de Planificación y Gestión Estratégica. A nivel internacional, ha desempeñado un papel importante en el desarrollo de capacidades para Gobiernos locales en Sudáfrica, Namibia, Lituania, Letonia, Palestina y Rusia.

Recientemente fue expositor invitado en Hacia una Lima "Inteligente", seminario organizado por la Embajada de Canadá en Lima a inicios de noviembre. El objetivo principal del evento fue presentar el concepto de ciudad inteligente, una noción que es relativamente nueva en el Perú.

La Cámara de Comercio Canadá-Perú pudo entrevistar al Dr. Kosny y conocer más sobre su visión sobre las ciudades inteligentes, la gobernabilidad, la participación ciudadana y la democracia.

 

¿Qué es una ciudad inteligente? ¿Cómo la definiría usted?

Puedo responder desde dos perspectivas. Hablamos de una ciudad inteligente como si fuera un estado final, algo así como el Nirvana. Creo que una ciudad inteligente es en realidad el hecho de tratar de construir una ciudad inteligente. Es un vehículo o un medio para llegar a algo. En realidad se trata de la construcción y el mejoramiento continuo de la ciudad.

Una ciudad inteligente para mí (y usando un lenguaje sencillo), se trata de cómo utilizar los datos y la información para que los ciudadanos y los responsables de la toma de decisiones, puedan tomar mejores medidas con respecto a los lugares en los cuales vivimos.

Por lo tanto, no es necesariamente una ciudad que esté totalmente interconectada a través del Internet.

Creo que la idea que se ha vendido es que todos vamos a estar interconectados. Las ciudades inteligentes no sólo se limitan a lo tecnológico. Su enfoque no es tan estrecho.

Mi crítica, o una de ellas, es que la mayoría de la gente (y yo me incluyo) usa el término, en este momento, desde una perspectiva relativamente tecnológica y estrecha. Eso podría darle mala fama, especialmente entre aquellos a quienes no les gusta la tecnología.

Tiene el potencial, como mucha gente ha visto, para democratizar nuestras ciudades. Por lo tanto, es más un medio o un vehículo para llegar a un fin o a un objetivo.

 

Cuando dice "democratizar nuestras ciudades", ¿a qué se refiere?

Me refiero a la forma en que utilizamos la tecnología para proporcionar a los ciudadanos una mejor manera de participar en la toma de decisiones locales, a través de la democracia local. Podemos involucrarnos con la gente en una discusión interactiva ya que no todo el mundo puede asistir a reuniones. Esto crea oportunidades para que más gente participe. No es sólo tecnología por tecnología.

Sin duda, tengo muchos más colegas que dedican ahora más tiempo a la gobernanza electrónica y la participación electrónica. Eso tiene mucho potencial porque no se necesita un espacio o un momento específicos.

Durante el seminario, surgió el caso del proyecto de la ciudad inteligente Quayside en Toronto. Como ya se ha mencionado, defensores de la privacidad y activistas locales se opusieron enérgicamente al proyecto. Éste se encuentra en 12 acres de propiedad frente al mar en Toronto y representa un esfuerzo conjunto entre Waterfront Toronto, una agencia gubernamental canadiense, y  Sidewalk Labs, que es propiedad de la empresa matriz de Google, Alphabet Inc. Una de las principales preocupaciones de quienes se oponían a éste era la comercialización no autorizada de datos privados. Basándonos en este caso, y como usted sabe, todavía existen muchas preocupaciones con respecto a la vigilancia en las ciudades inteligentes. ¿Se verá afectada la privacidad de los ciudadanos? 

Sí, se verá afectada. Hablaré sin tapujos. En cuanto a Sidewalk Labs y Google en Toronto, creo que el sector público fue lento y un poco descuidado. El sector privado ha sido mucho más agresivo en ese aspecto. Así que nosotros (por "nosotros" me refiero a la ciudad) estamos haciendo preguntas actualmente que probablemente debimos haber hecho mucho antes. Mira, y entiendo por qué no lo hicimos. Porque un problema no es un problema hasta que no lo tienes en frente.

Creo que si le preguntaras a alguien en la calle sobre las ciudades inteligentes, supongo que la mayoría de la gente mencionaría la privacidad, la vigilancia y la información. Por lo tanto, se plantearían cuestiones sobre la propiedad de los datos. Dicho esto, en Londres hay cámaras en cada esquina. Ya se está vigilando a la gente. Sin embargo, hay algo que se percibe como diferente a lo relacionado a las ciudades inteligentes. Parece que todo este tema está siendo impulsado.

Regresando al caso de Sidewalk Labs y Google en Toronto, la empresa llegó y expuso sus propuestas. Le decía a la comunidad que íbamos a ser progresistas, un líder mundial, y nos dejamos encantar e ilusionar. Sin embargo, luego comenzamos a preguntar sobre quién era propietario de la información y la empresa dijo que no nos preocupáramos y que ella se ocuparía. Sin embargo, a medida que las cosas avanzaban, nos dimos cuenta de que no lo estaba haciendo.

En su defensa, no creo que se trate de un plan subversivo ni malvado por parte de la empresa. Realmente no lo sé. Tal vez sea algo peor. Quiero decir que quizás haya un fuerte grado de estupidez de por medio. No leyeron bien la situación local y continuaron alegremente como si nada.

Entonces descubrimos que ellos no sólo querían 12 acres sino mucha más tierra, entre otras cosas. Esto planteó muchos problemas. En Canadá, realmente no teníamos ninguna política de tecnología de la información.

Literalmente, hace una semana, se presentó un informe provisional y parece que hemos podido recuperar el control. Permitiremos a los empresarios e innovadores canadienses controlar los datos y ser la única fuente de ofertas en los proyectos. Los datos no saldrán de Canadá y se utilizarán para mejorar la toma de decisiones públicas.

Después de todo esto, Google no se fue de la ciudad. En Toronto (y esto puede ser cierto para muchas ciudades), teníamos y seguimos teniendo un poco de miedo de decir que no a este proyecto y quizás ser vistos como el lugar que se quedó atrás.

Así que, es un problema. Seguirá siendo un problema y la mayoría de los países no tienen políticas que aborden este tema. Será mejor que nos pongamos manos a la obra.

 

¿Qué tan viable es el desarrollo de ciudades inteligentes en países del tercer mundo y especialmente en América Latina?

Empezaré diciendo que creo que son viables. Sin embargo, retomando lo que dije anteriormente, son un medio para alcanzar un fin.

Como mencioné durante el seminario, estuve en una feria panafricana en Argel el año pasado. Fue espectacular. Basándome en mi interpretación, me pareció que las ciudades y los países estaban dispuestos a comprar todo lo que podían. Estaban listos para firmar un cheque.

No voy a juzgar países ni ciudades de los que no sé mucho. Sin embargo, mi percepción desde afuera es que estos lugares tienen asuntos muchos más importantes que resolver antes que gastar dinero en tecnología inteligente. Si crees que la firma de un contrato con alguna compañía te va a resolver algunos problemas importantes que esta tecnología no está diseñada a solucionar, entonces creo que estás bien equivocado.

Sin embargo, hay potencial con respecto a esta tecnología cuando sirve como un vehículo que ayuda con la administración de los fondos de la ciudad. Puede servir como una muy buena herramienta de gestión en torno a la cual puedes congregar y beneficiar a la ciudadanía.

El interés por las ciudades inteligentes ha despegado gracias a una campaña global. Todo el mundo quiere viajar para aprender más sobre ellas.

Volviendo a la pregunta sobre los países del tercer mundo, lo que me preocupa es el largo plazo más que el corto plazo. Creo que dichos países podrían estar comprando gato por liebre. ¿Sabrán cómo manejar dicha tecnología adecuadamente cuando los consultores (de la empresa que se la vendió) se hayan ido? ¿O dependerán eternamente de los proveedores?

 

En muchas de sus conferencias usted menciona que el poder se tiene que compartir. ¿Cómo se puede hacer esto de manera eficiente en sociedades donde hay corrupción y una sociedad civil débil?

Muy buena pregunta. No lo sé y lo digo con toda sinceridad. Me impresiona lo que no sé y también me impresiona mi suposición básica y mi mundo. En mi mundo, ni siquiera pienso en preguntas como esa. No digo eso con ignorancia o estupidez. En mi universo (en Canadá) todo está basado en la paz, el orden y el buen Gobierno. Eso es lo que somos.

Me doy cuenta de la ingenuidad de lo que acabo de decir, pero creo que hay que tener algún tipo de estabilidad en el entorno civil. No creo que una intervención gubernamental pueda tener mucho éxito cuando en el fondo es corrupta, inepta o inestable. Creo que hay que tener cierta estabilidad o previsibilidad en el Gobierno local.

El papel de la planificación estratégica es controlar la previsibilidad. Sin un cierto sentido de previsibilidad y estabilidad, se disminuyen las probabilidades de éxito.

 

Digamos que la Municipalidad Metropolitana de Lima lo contrata como asesor y le pide que identifique los principales desafíos que enfrenta la ciudad en materia de funcionalidad. Basado en lo que usted sabe sobre la ciudad, ¿qué problemas señalaría?

No los señalaría. No lo haría porque no soy tan arrogante, estúpido o loco como para entrar en casa ajena y decir "mira, estos son tus problemas". No creo que eso sea correcto ni exacto.

Lo que yo haría es reunirme con el alcalde y, durante los siguientes seis meses, ponerme en contacto con actores importantes identificados por el mismo alcalde, tanto de los  sectores público como privado, ONGs, etc. Hablaría con ellos y te apuesto a que podría presentar una representación bastante precisa de cuáles son los problemas claves y, lo que es aún más importante, que podría presentar una mejor sensación de acuerdo. También podría apostar que todos los problemas importantes se reducirían a diez u ocho.

A través de este proceso, estoy interpretando y escuchando a todas las partes involucradas y así es como se construye la participación, la responsabilidad y el compromiso. Esto llevará a un mejor y más preciso desarrollo de las conclusiones más que cualquier otra acción que se pueda hacer. Así que éste no es un enfoque ingenuo y académico. Es muy práctico y es muy factible.

 

¿Cuáles son las fortalezas de Canadá en materia de planificación urbana estratégica?

Creo que nuestra fuerza está en nuestro enfoque que, según mi opinión, es único. Se trata de escuchar primero, conocer la situación y luego estar preparado para ofrecer; no decirle a alguien lo que tiene que hacer, sino ofrecerlo.

Creo que el enfoque canadiense se basa en gran medida en la creación de capacidad. ¿Siempre funciona? Bueno, puedo decirte que he visto muchos otros enfoques que no funcionan. El énfasis en la igualdad y la inclusión es tan intrínseco al país, que nosotros, los ciudadanos, lo trasladamos a todo lo que hacemos y desarrollamos.

 

¿Cuál fue el principal mensaje que trató de transmitir en el seminario?

Piensa antes de actuar. Primero es importante saber qué es lo que se quiere y qué es lo que se necesita. No es lo mismo.

Ten el control de lo que quieres y necesitas antes de firmar un cheque y antes de que alguien más te diga lo que necesitas.

Impúlsate a ser lo mejor que puedes llegar a ser. Haz lo que funcione mejor para ti. Piensa de manera global, pero siempre planifica partiendo desde un enfoque local.

 


 

SMART CITIES: GOVERNANCE, CHALLENGES AND LEADERSHIP

An interview with Dr. Mitchell Kosny

 

By Luz María Correa C.

General Editor - CPCC Publications

 

Dr. Mitchell Kosny is a world-renowned expert in urban planning and governance. He is a past Director (currently Associate Director) of the School of Urban and Regional Planning at Ryerson University in Toronto, Canada. His consistent record of involvement in Toronto's governance is notable, as is his professional work in the area of strategic planning and management. Internationally, he has played an important role on local government capacity building in South Africa, Namibia, Lithuania, Latvia, Palestine, and Russia.

He was recently the guest speaker at Hacia una Lima “Inteligente”, a seminar organized by the Canadian Embassy in Lima in early November. The event’s main objective was to present the concept of a smart city, a notion that is relatively new in Peru.

The Canada-Peru Chamber of Commerce was able to interview Dr. Kosny and learn more was about his view on smart cities, governance, citizen participation and democracy.

 

What is a smart city? How would you define one?

I can answer that from a couple of perspectives.  We talk about a smart city as if it is an end state, sort of like Nirvana. I think a smart city is about trying to build a smart city. It’s a vehicle. It’s about city building.

A smart city for me (and using a layperson’s language), is about how you use data and information to enable citizens and decision-makers to make better decisions regarding the places where we all live.

So, it’s not necessarily a city that is interconnected through Internet.

I think that some of the hype (and certainly from the technology types) is that we are all going to be plugged in. I’m not so sure that smart cities are as narrow as just having a technology focus.

My criticism, or one of, is that most people (and I include myself) use the word in a relatively technological and narrow perspective right now. That could potentially give it a bad name, especially among those who don’t like technology.

It’s got the potential, as many people have seen, to democratize our cities, so it’s that vehicle to an end.

 

What are you referring to when you say “to democratize our cities”?

I’m referring to the way that we use technology to provide citizens a better way to engage with local decision-making, through local democracy. We can engage with people in an interactive discussion since not everyone can attend meetings. That then creates opportunities for more people to participate. It’s not just technology for technology sake.

I certainly have much more colleagues that are spending time now on e-governance and e-participation. That has potential because you do not have the need for a specific place or time.

The case of the smart city Quayside project in Toronto came up during the seminar. As mentioned, the project received pushback from privacy advocates and local activists. It is located on 12 acres of waterfront property in Toronto and represents a joint effort by the Canadian government agency Waterfront Toronto and Sidewalk Labs, which is owned by Google’s parent company Alphabet Inc. One of the main concerns from those who opposed it was the unauthorized commercialization of private data. Based on this case, and as you know, there are still many concerns regarding surveillance in smart cities. Will the privacy of citizens be affected? 

Yes. I’m not going to shy away from that. Regarding Sidewalk Labs and Google in Toronto, I think the public sector was slow and somewhat caught off guard. The private sector has been much more aggressive and developmental in that whole area. So we (“we” the city) are at the point now that we are asking questions that probably should have been asked before. Look, and I get why we didn’t. Because a problem is not a problem until it’s in your face.

I think that if you were to ask someone on the street about smart cities, I would guess that most people would probably mention privacy, surveillance and information. So, issues about data ownership would come up. Having said that, I was reminded that in London there are cameras in every street corner. People are already being surveilled. However, there is something that seems different about the smart city stuff. It seems to be being pushed.

Returning to Sidewalk Labs and Google in Toronto, they came in and they had proposals. They were telling the community that we were going to be progressive, a world leader and we fell over backwards. As it turned out, we started addressing issues such as who owns information and they said that they would deal with it. However, as things went forward, we found out that they were not working it out.

In their defence, I don’t think that there is a subversive, evil plan here. I really don’t. Maybe it’s worse. I want to say that there is a fair amount of stupidity. They did not read the local situation and they merrily rolled along.

Then we found out that they didn’t just want 12 acres but much more land, among other things. This raised a lot of issues. In Canada, we really did not have any (and I want to call it) information technology policy.

Literally one week ago, an interim report came forward and we seem to have been able to wrestle back control. We will allow Canadian entrepreneurs and innovators to control the data and be sole source bidders on projects. The data will not leave Canada and it will be used for better public decision-making.

After all this, Google did not leave town. In Toronto (and this may be true for many cities), we were, and still are, a little bit afraid to say no and maybe be seen as the place that got left behind

So, it’s an issue. It will continue to be an issue and most countries don’t have policies that address this topic. We better get on it.

 

How viable is the development of smart cities in third world countries and especially in Latin America?

I’ll start by saying that I think that they are viable. However, going back to something that I said, they are a means to an end.

As I mentioned during the seminar, I was in a in a Pan-African fair in Algiers last year. It was spectacular. Based on my interpretation, it felt like cities and countries were ready to buy whatever they could. They were just ready to write a check.

I’m not going to cast judgement on countries and cities that I don’t know much about. However, my perception from the outside is that these places have a lot of more important issues to deal with than to be spending their money on smart city technology. If you think that signing a contract with some company is going to solve some major issues that this technology is not designed to solve, than I think you’re wrong.

However, there is potential regarding this technology when it serves as a vehicle that will help with the administration of city funds. It’s a really good management tool around which you can rally.

One of the things about smart cities is that it has taken off on a campaign that is global. Everyone wants to travel to learn more about them.

Returning to the question about third world countries, what I worry is the long-term more than the short-term. I think that we are kind of buying a bill of goods here, but are we going to be able to know how to turn it on when they consultants (from the company that sold it to us) leave town?

 

In many of your lectures, you mention that power has to be given away. How can this be done efficiently in societies where there is corruption and a weak civil society?

Great question. I don’t know and I mean it sincerely. I am struck by what I don’t know and I am also struck by my basic assumption and my world. In my world, I don’t even think about questions like that. I don’t say that with ignorance or stupidity. In my universe (in Canada) everything comes from peace, order and good government. That’s who we are.

I realize the naiveté of this, but I think that you have to have some kind of stability in your civil environment. I don’t see how any governmental intervention may have much likelihood of success when at the root of it is a corrupt, inept or unstable situation. I think you have to have some stability or predictability in local government.

The role of strategic planning is to control the predictability and without some sense of predictability and stability, you are just lessening the odds at success.

 

Let's say that the Metropolitan Municipality of Lima hired you as an adviser and asked you to pinpoint the main challenges that the city faces in regards to functionality. Based on what you know about the city, what issues would you point out?

I wouldn’t.

I wouldn’t because I’m not so arrogant, stupid or insane to walk into anybody’s shop and say “these are your problems”. I do not think that’s right, nor accurate, nor correct.

What I would do is meet with the mayor and, over the next six months or so, get in touch with important actors that the mayor would suggest from the public and private sectors, NGOs, etc. I would talk to them and I bet you that I could come up with a pretty accurate representation of what the key issues were and, even more importantly, that I could come up with a better sense of agreement. I could also bet that all the important issues would boil down to ten or eight major ones.

Through this process, I’m interpreting and listening to all the parties and that’s how we build ownership and commitment. This will lead to a better sense of conclusions more than anything else that you could do.

So it’s not a naive and academic kind of approach. It’s very practical and it’s very doable.

 

What are Canada strengths in regards to strategic urban planning?

I think our strength is in our approach and I do think it’s unique. It’s about listening first, getting to know the lay of the land and then be prepared to offer; not tell someone what to do, but offer.

I think that the Canadian approach is very much based on capacity building. Does it always work? Well, I can tell you that I’ve seen many other approaches that don’t work.

The emphasis on equality and inclusion is so intrinsic to the country, to what it is about and we make it real by putting it into what we do.

 

What is the main message that you wanted to convey at the seminar about smart cities?

Look before you leap. Figure out what you want and what you need. It’s not the same thing.

And be in control of what you want and need before signing a check and before somebody else is telling you what you need.

Be the best you can be and do what works for you. Think globally, but all planning is local.